VIÑA ROCK 2011

PRIMER DÍA

Sábado 30 de Abril y la impaciencia por salir del trabajo y encaminarnos rumbo a Villarrobledo era la emoción predominante en el día. Las informaciones que nos llegaban eran que el tiempo no estaba acompañando al festival, y que la lluvia estaba tomando un gran protagonismo, por supuesto eso no nos paró.

En cuanto nos fue posible emprendimos el viaje deseando llegar cuanto antes para al menos poder disfrutar de algunos de los conciertos que este día nos tenían preparados. Grata sorpresa al ver que la lluvia que había acechado al festival durante el día había decidido darnos una tregua, no podemos decir lo mismo del frío nocturno, que nos torturó las dos noches que estuvimos, incomodando de gran manera el disfrute de los conciertos.

Entrada ya la noche, todo preparado, acreditaciones en nuestro poder, como una bala nos dirigimos al interior del recinto. A pesar de haber sido una asidua fiel al Viña Rock hacía ya varios años que no podía asistir a dicho festival, y mi primera pregunta según me iba acercando a la zona de conciertos era ¿Dónde esta la gente?

Mis recuerdos de anteriores ediciones, los ríos de personas que inundaban el recinto, el calor humano que se desprendía y que permitía que ni nos diéramos cuenta de la temperatura real de las noches en Villarrobledo fue lo que más eche de menos en esta edición. Partiendo del hecho que la situación económica no es la mejor en estos momentos y que las amenazas del tiempo no eran las más indicadas, nos encontramos con un aforo mucho más escaso de lo que hubiera podido imaginar.

Ángeles del Infierno
Encaminamos nuestros pasos al escenario Metalika donde ya estaban sonando una de nuestras bandas más clásicas de heavy metal, Ángeles del Infierno. De nuevo la aflicción fue mi sensación al llegar a los pies del escenario, al ver a unos Ángeles sonando a un nivel mas bajo de lo esperado.
Un comienzo flojo y frío, acentuado por un Juan Gallardo algo justo de voz, dando la sensación que no terminaban de arrancar. Afortunadamente esto fue solo el principio, la garganta de Gallardo comenzó a calentarse y su presencia en el escenario a cobrar vida, la banda a sonar como ellos saben, a desprender el calor que todos los presentes estábamos añorando, ha mostrarnos esa personalidad típica de los Ángeles de los 80, gracias a sus clásicos "Prisionero", "Hoy por ti mañana por mi", "Sombras en la oscuridad", "Rocker", "Nada que perder", "Pensando en ti"(que clavo como una flecha en el publico presente), "Moriré con las botas puestas", "Héroes del poder", "Sangre", "Pacto con el diablo", "A cara o cruz", "666", "Fuera de la ley"...
El concierto estaba ya llegando a su punto final, con un público y una banda disfrutando de cada momento, lo estaban consiguiendo a pesar del difícil arranque. Llegando a la cumbre con unas de las baladas que al menos a mi consiguen ponerme los pelos de punta, "Al otro lado del silencio" sonando a un nivel excelente. Las pantallas tomaron el protagonismo del momento, no podían despedirse de otra manera, ellas anunciaban lo que sería un explote de adrenalina, no podían dejarnos sin su himno entre los himnos, "Maldito sea tu nombre", donde nos demostraron que si quieren pueden, que Ángeles del Infierno siguen dando guerra.

Soziedad Alkoholica
Doce de la noche, y desde el País Vasco salen a escena una de las bandas de hardcore punk más polémicas del panorama nacional. S.A. Sus letras que suelen criticar con dureza el militarismo, fascismo, racismo y sexismo, entre otros asuntos, y que hace unos años fueron motivo de enfrentamientos con algunos partidos políticos, siendo vetados en distintas ocasiones.
Punkies, heavies, rockeros, hippies. todos reunidos frente al escenario Villarrobledo, en lo que sería sin duda uno de los conciertos que contó con más congregación de gente del festival, sin duda abarcan a un público de lo más variopinto. El vigor y resistencia que muestran en el escenario ha hecho que consigan el puesto de popularidad que se merecen.
Como una explosión nuclear fueron descargando uno a uno una buena selección de temas, repasando cada uno de sus trabajos, como "Piedra contra tijera", "Perra vida", "Sin dios ni ná", "Cienzia asesina", "Motxalo", "Ratas", "Criminalización", "Cuando nada vale nada", "Peces mutantes", "Rumore" o "Nos vimos en Berlín". Sin lugar a dudas una de las más cañeras y mejores actuaciones del festival.

Avalanch
Llego la hora de uno de los conciertos más esperados por mi persona. Avalanch estaban a punto de salir a escena y mi curiosidad por verlos en directo era grande, muchas son las críticas positivas que he leído y escuchado sobre estos músicos asturianos, con la mala suerte de que hasta este día mis experiencias en sus directos no habían sido las mejores.
Una banda que a lo que a mis gustos personales se refiere me agrada mucho y que hasta el día de hoy no me había dejado un buen sabor de boca en directo por unas cosas u otras, y que este día iban a conseguir demostrarme que se merecen estar en mi lista de grupos dignos de ver.
Salieron al escenario con fuerza desde el primar tema, pudiendo ver a Ramón con una entrega apasionante en cada uno de los temas elegidos para este evento, haciéndonos llegar con una elegancia innata la esencia de sus letras a cada uno de los presentes. Compaginando a la perfección sus temas más rockeros y duros con temas más melódicos.
Como es de esperar por la corta duración de los conciertos en los festivales muchos fueron los temas que nos quedamos con ganas de escuchar. No podían faltar entre ellos cortes como "Mil motivos", "El hijo prodigo", "Muerte y vida", "Donde estoy", "Delirios de grandeza" (que causo un gran revuelo a los presentes), "Lucero", "Alas de cristal", "Hoy te he vuelto a recordar" entre otros.
Desde luego Rionda y compañía consiguieron dejar el nombre de la banda en un excelente lugar disipando el frío de la noche. Un muy buen sabor de boca para retirarnos a descansar después de una larga jornada de sábado entre trabajo, viaje y conciertos, con mucha expectativa a lo que nos depararía el día siguiente.

SEGUNDO DÍA

Día soleado amanecía en Villarrobledo, y con las pilas cargadas para disfrutar al máximo de una jornada completa de festival, al menos esas eran mis expectativas al comienzo de la mañana. Mientras el sol estuvo presente pudimos vivir los conciertos con un agradable calor como compañía, que fue sustituido por un frío bastante incomodo, por no decir insoportable, que al menos en mi consiguió que no fuera capaz de aguantar la noche entera, muy a mi pesar. Como apunte personal diré que es la primera vez que en un viaje me pongo toda la ropa que llevo, y además a la vez.

Segismundo Toxicómano
Cinco y media pasadas y una servidora ya estaba delante del escenario Villarrobledo, para ver que nos iban a ofrecer el grupo de punk-rock llegado desde Vitoria.
Con una llamativa pancarta que se apreciaba desde bien lejos, Segismundo Toxicómano arrancaban con fuerza, demostrando que el punk-rock puede tener calidad. Mi primera sorpresa fue comprobar que a pesar de ser un concierto de día, eventos que suelen tener una menor afluencia de público, en esta ocasión las personas allí reunidas superaban en número a las habidas la noche anterior. "Esto comenzaba a ser un festival".
Fácil era comprobar que nos encontrábamos delante de uno de los grupos en su estilo más punteros del momento, solo había que observar la respuesta del publico para darse cuenta de ello, personas entregadísimas que coreaban las canciones como si fuesen sus propios himnos, como ocurrió con temas como "Mi vida", "Por ti voy a cambiar", "Euskadi", o " Ultimo asalto". Y un pensamiento me viene mientras escribo estas letras; "Evaristo, estate al loro que te pisan los talones".

Vendetta
Seis y media de la tarde y empiezan las complicaciones, dos escenarios que se pisan, y aunque ya se que no siempre se puede ver todo, con un poco de ayuda pude conseguir sacar más partido al festival.
A pié de guerra frente al escenario Naranja para ver con que nos iban a agraciar la banda llegada de Euskal Herria; con poco más de dos años en su trayectoria, y ya con dos discos en su bolsillo, saltaron al escenario muy seguros y con un atuendo del todo peculiar; camisas negras, corbatas rojas, sombreros, excepto el bajista Luisillo Kalandraka que destacaba entre los demás componentes del grupo por llevar una falda escocesa con un chaleco de cuero.
Sin duda alguna uno de los conciertos más originales que este año el Viña Rock nos tenía preparado. Una mezcla musical que viajaba entre el rock, el punk, el ska, incluso con toques más reggae o de pachanga., sonidos muy bailones que animaban la esencia del festival. Desde luego con una fusión así era difícil quedarse quieto.

Dark Moor
Por otro lado, a la misma hora, se encontraban en el escenario Metalika la banda fundada en Madrid, Dark Moor.
Pocos fuimos los que decidimos acercarnos a dicho escenario para degustar, si no me equivoco, del único concierto de power-metal que nos ofrecía el festival en esta edición, siendo el concierto, al menos en lo que yo viví durante el fin de semana, que menos gentío reunió frente la escena.

¿Pero donde estaban los heavys en este festival? Este hecho me hace pensar que el Viña Rock cada vez se aleja más de ser festival Heavy, acercándose más a otras tendencias musicales.
La banda liderada por Enrik García (único miembro original) consiguió darnos un show bastante inmaculado, con un sonido claro y contundente, demostrando que a pesar de todos los cambios sufridos en ella son capaces de ofrecernos el nivel que el nombre del grupo se merece, sin embargo (y esto lo digo como apunte personal) no es que me guste demasiado ver un directo con tantas partes grabadas, como fueron los teclados, coros, y orquestas.
Olvidándose un poco de sus comienzos, hicieron más hincapié en su último trabajo "Ancestral romance", publicado a finales del pasado 2010. Temas como "Mío Cid", "Love from the stone", "Alaric de Marnac", "The chariot", o su "peculiar" versión "La canción del pirata", fueron algunos de los elegidos para esta ocasión, llegando al final con el tema "On the hill of dreams". En mi opinión un buen show que no termino de encajar con el público allí presente.

Habeas Corpus
De regreso al escenario Villarrobledo, la banda madrileña fundada en 1993, salen a escena a eso de las siete y media de la tarde. Un grupo musical que deja ver a las claras su compromiso ideológico a través de sus letras, sin olvidar por ello la gran creatividad musical que nos ofrecen con ocho discos ya a sus espaldas y una clara evolución estilística.
A pesar de un comienzo duro, el buen rollo que desprenden en escena, la excelente interacción con los allí presentes y una buena descarga de Hardcore, mezclado con algunos sonidos más próximos al Punk, consiguieron que M.A.R.S, Chifly, Iker y Víctor se metieran al público en el bolsillo.
Dando un repaso por toda su discografía nos ofrecieron un set de lo más variado, navegando entre lo cañero y lo melódico. Temas como "Mano de hierro" "A sangre y fuego", "La razón", "Cada vez más odio", nos hicieron disfrutar de un buen directo con ánimos para continuar.

Banda Jachís
De nuevo el mismos dilema, ocho y media de la tarde, dos escenarios sonando a la vez y yo aún sin haber aprendido a clonarme. En el escenario Naranja, liderados por Javier Chipes (quien formara parte de Maniática) Supieron llevar el evento fieles a su estilo más punk, fusionado con mucho gusto con ritmos más rockeros, reggae incluso hardcore.
Nos fueron deleitando con una descarga de temas llenos de una profunda denuncia social y optimismo. Dando un repaso por toda su discografía, incluyendo cortes de los precedentes Maniática, consiguieron animar el cotarro desde principio a fin.
Desde luego los allí presentes estuvieron entregados en todo momento, no se si será la clase de público, los estilos musicales, los directos ofrecidos. pero se podía apreciar una gran diferencia entre las respuestas obtenidas en los distintos tipos de conciertos, vivencias muy polares frente a los diferentes escenarios, ni que decir cabe que los conciertos de punk-rock se llevaron la palma en esta edición.

Hora Zulu
Al lado opuesto del recinto, esta vez en el escenario Metalika llegados desde Granada, Paco Luque y Javi Cordovilla, fundadores de Hora Zulú, amenizaban la tarde con uno de los directos que más curiosidad me causó. Una banda que no conocía en profundidad y que gracias a su arrolladora puesta en escena, ha hecho de mí una inquieta admiradora con ganas de empaparme más con sus sonidos.
Músicos descendientes de bandas con distintos estilos musicales como el rock, el hip-hop, rap o el thrash metal, que juntos consiguen una fusión interesante y por supuesto potente. Guitarras cargadas de energía dejan ver los toques más metálicos de la banda, que combinadas con la voz rapera de Aitor Velásquez, hacen de Hora Zulu, un conjunto exclusivo.
No había excusa para estarse quietos, y menos aún con temas como "Tango", "Reinvención", "Toma y obliga", "Camarada", "Agua de mayo", "Andaluz de nacimiento", o su broche final "A ver si me entiendes".

Los Delinqüentes
El frío de la noche comenzaba a ser ya más que notable y no me quedo otra, muy a mi pesar, que abandonar la zona de conciertos para poder así cargar las pilas y por supuesto enfundarme con toda la ropa posible durante la actuación del Drogas y su banda Txarrena.
De nuevo al pie del cañón, frente a un escenario Villarrobledo desbordándose de gente, desde Jerez de la Frontera, Miguel Ángel Benítez "Er Migue", Marcos del Ojo "Er Canijo de Jeré" y Diego Pozo "Er Ratón", salen a las tablas junto al resto de Los Delinqüentes a obsequiándonos con la chispa carnavalesca del festival.
Concierto ocurrente, guasón, cachondo y entretenido; Los Delinqüentes se caracterizan por realizar una fusión de ritmos típicos de su tierra natal con un pop inflamable y burlesco muy cercano al funky.
Algo más de una hora de directo donde pudimos escuchar temas como "La primavera trompetera", "El aire de la calle", "Los trabubus", "El abuelo Frederick" o "A la luz de Lorenzo". Desde luego que mejor manera para ahuyentar el frío glacial que estaba cayendo.

Brujería
Desde México y dejándose caer por el escenario Metalika, la banda que en sus primeros años estuvo rodeada de una peculiar historia negra y leyendas urbanas, pisaban el escenario con el rostro cubierto como es costumbre en ellos.
Siempre criticados desde sus inicios a causa de sus letras sobre el narcotráfico, el sexo y el satanismo; ofrecieron un espectáculo cargado de rabia, vigor, y potencia.
Todo un honor poder ver sobre las tablas a componentes tan importantes como Shane Embury de Napalm Death, Adrien Erlandsson de The Haunted, At The Gates o Cradle of Filth, Jeff Walter de Carcass; que a pesar de su conocido currículum no consiguieron reunir a demasiada gente ante ellos, desde luego una pena.
Aún así la descarga de death-metal/grindcore fue arrolladora; con temas como "Echando chingazos", "Brujerizmo", "Anticastrista", "Colas de rata", o el polémico "Matando güeros".

La Fuga
De nuevo en el escenario Villarrobledo, para presenciar unos de los conciertos más concurridos del festival. El morbo de ver en directo a la nueva formación de La Fuga era más que notable entre los presentes; las comparativas con la actual banda de Rulo (ex-cantante de La Fuga), era el tema principal que se atendía momentos antes y después de la actuación.
Pude advertir opiniones muy dispares tales como "dos grupos similares, una Fuga con un cantante como Rulo, y un Rulo haciendo lo mismo que en la Fuga", "La Fuga ha perdido mucho con el cambio", "Muy buena elección de la actual voz", "Genial Pedro en el escenario, incluso más roquero" eran algunas de ellas.
Lo que esta claro es que para gusto los colores y que el tiempo ya lo dirá. En mi opinión, disfruté de un buen concierto de rock urbano, músicos muy sueltos en escena, y con una excelente conexión con el público.
Un repaso por su discografía incluyendo algunos temas de su contemporáneo "Raíces"; "Negociando gasolina", "Majareta", "Arde el viernes", "Baja por diversión", "P´aquí, p´allá", fueron no pudieron faltar entre los temas seleccionados para esta ocasión.

Tierra Santa
Los elegidos en esta ocasión para cerrar esta edición del Viña Rock en el escenario Metalika fueron los Riojanos Tierra Santa. Pisando fuerte regresan a escena después de un digno descanso, con la aptitud y clase que siempre han sabido ofrecer.
Sencillos, transparentes, naturales, nos mostraron su música tal y como es, y en mi opinión digo "si lo que haces es bueno no hace falta adornarlo". Arrancando con fuerza desde el primer tema "Caminos de fuego", podíamos observar a una banda disfrutando plenamente de lo que estaban haciendo.
Consiguieron crear un atractivo vínculo con los allí presentes, siendo el público más numeroso que reuniera este escenario en lo que viví de festival, aguantando como campeones la helada que caía a estas horas de la noche. Puede que sea una de las bandas que más veces haya visto en directo (siendo esta la cuarta vez desde su regreso) y puedo decir que disfruté como si de la primera vez se tratara.
Tema tras tema nos deleitaron con una descarga de metal de un nivel excepcional, siendo uno de los grupos que mejor sonaron en el escenario Metalika.
Sin querer hacer de menos a las anteriores formaciones de la banda, puntualizar la buena labor de David (a las baquetas), y de Juanan Sanmartín (en los teclados), los cuales han sabido dar su toque de categoría al ya formado equipo por Ángel, Arturo y Roberto.
Acostumbrada a sus actuales conciertos de aproximadamente dos horas de duración, este evento se me hizo muy corto, y aunque nos brindaron un set de quince temas en poco más de una hora, fueron muchos los que eché de menos (es el handicap de los festivales).
"Sangre de reyes", "Apocalipsis", "La leyenda del holandés errante", "Indomable", "Otelo", "Pegaso", "Mejor morir en pie", "Reina de Egipto", "Alas de fuego", "Tierras de Leyenda", "Libre"(que personalmente me pone los pelos de punta), "Legendario", "Una juventud perdida", y como punto sublime, sin poder cerrar de manera mejor, Espronceda se hizo presente en la noche con "La canción del pirata". Desde luego toda una lección de cómo se puede hacer un concierto de categoría y elegancia.

Boikot
Poco iba quedando ya de mi persona, pero sacando fuerzas de donde aún no se, planté (porque no se puede expresar de mejor manera) mi cuerpo en lo que iba a ser el ultimo concierto del festival para una servidora.
Cerrando el escenario Villarrobledo, los electos para este evento fueron los madrileños Boikot, y su descarga de punk-rock, últimamente más enfocados al ska-punk, como pudimos comprobar en esta ocasión; tendencia que se les hace notar más aún con la nueva incorporación a la banda de "Txikitín" (Ska-P).
Arrancando ya con brío y jocosos, abrieron su recital con el puntero "Inés", con el cual consiguieron revolucionar a todos los allí presentes.
La congregación de personas reunidas frente al escenario era altamente numerosa, y sus respuestas muy dispares; Gente disfrutando como niños en el día de reyes, otros parados cual estatuas (pensemos que por el frío) y otros tantos indignados por la cantidad de problemas de sonido que tuvieron, digamos que fueron los que más zancadillas se encontraron llegando a quedase sin sonido el alguna ocasión.
A pesar de los problemas técnicos y de llevar demasiadas partes grabadas para mi gusto, la fiesta que montaron encima y abajo del escenario era inimitable, sobre todo con el tema "Sexo, drogas y rock & roll", el cual venía con baile de serie para grabar un flashmob anunciado por Internet las semanas anteriores al festival y que al parecer pocos nos sabíamos.
Quien sea seguidor de Boikot, se dará cuenta que pocas variaciones encontrará en los set-list de sus conciertos, sin poder faltar la versión de Piperrak "Cualquier día", "Korsakov", o su coreadísimo "Hasta siempre". Desde luego quien no se hubiera divertido hasta entonces con este concierto perdió una buena ocasión.

Y hasta aquí mi experiencia en este Viña Rock, cansada y con el frío en los huesos, después de una intensa jornada, vivencias diversas en lo que ha sido mi primer festival del año y que espero no sea el último, mientras tanto seguiremos disfrutando de la música en cualquier evento posible.
Agradecer la presencia de Roberto Gutiérrez (compañero de batalla cubriendo algún escenario cámara en mano incluida), por su compañía y ayuda en esta aventura, al igual que a Silvia Quesada (personal de la organización) que se porto de una manera excepcional cuando las cosas se pusieron difíciles con algunos problemas que nos surgieron.

Texto: Ruth Martín
Fotos: Ruth Martín
La Rockadería